Prácticas espirituales sorprendentes que profundizan la fe

Aprenda cómo el arte, el senderismo y la música pueden convertirse en prácticas espirituales significativas que producen crecimiento en la fe y que nos conectan más plenamente con Dios.
Aprenda cómo el arte, el senderismo y la música pueden convertirse en prácticas espirituales significativas que producen crecimiento en la fe y que nos conectan más plenamente con Dios.

Por lo general, no se usa la expresión “práctica espiritual” para referirse al senderismo o la pintura, pero estas actividades pueden fortalecer nuestra fe. Presentamos aquí cuatro prácticas que se pueden usar cuando uno anhela acercarse a Dios:

Practique la actividad durante una temporada o por algún tiempo

Las personas experimentan una conexión más profunda con Dios cuando llevan a cabo prácticas espirituales que se adecúan a su personalidad o situación única. Uno podría explorar prácticas espirituales en cualquier momento del año, pero ayuda más adoptar algo nuevo durante una temporada específica. Considere añadir una práctica durante la Cuaresma, que son los cuarenta días que llevan a la pascua o Adviento, o las cuatro semanas antes de la Navidad.

Arte: Aproveche la creatividad natural

“Para mí, la creatividad como práctica espiritual se fundamenta en mi entendimiento de Dios como Creador”, dice la Rev. Stephanie Dunn, autora de Draw Close: A Creative Companion for Lent. “Como hijos de Dios, siempre se nos llama a recrear el mundo por medio de hacer justicia, abrazar el amor fiel y caminar humildemente con Dios. El que incorporemos la creatividad como práctica espiritual puede convertirse en una manera poderosa de involucrarnos con Dios, quien siempre está creando.

“Creo que una buena definición de creatividad es el acto de colocar en el mundo algo que no estaba allí anteriormente. Hasta el pensar o hablar es un acto creativo”.

Dunn nos cuenta que las cosas que dice en su libro ayudan a la gente a aprovechar una variedad de prácticas creativas. Añade: “Una persona escribe himnos, otra colorea en un libro digital para colorear. Otros escriben poesías o prosa, mientras que otros dibujan, esbozan o pintan”.

La práctica espiritual creativa de Dunn empezó con un paquete lápices de colores durante la pandemia de COVID-19. Recuerda: “Después de que se hizo una práctica diaria el perfeccionar mis habilidades, descubrí que el tiempo que dejaba para la creatividad se había convertido en tiempo sagrado, manteniendo a las personas centradas en la oración… En el proceso, descubrí que lo que había sido ‘tan sólo una afición’, se convirtió en una práctica que impactaba profundamente mi relación con Dios y el mundo de Dios”.

Senderismo: Conéctese con Dios en la creación

“El estar al aire libre me ayuda a ver las cosas con nuevos ojos y a concentrarme en lo que es realmente importante. En la quietud de estar en el bosque, siento que mi mente y mi espíritu son reiniciados”, dice Garrett Hammonds, miembro de la junta del ministerio Appalachian Trail Chaplain (Capellán del Sendero de los Apalaches).

“Está bien sentirse incómodo al aire libre, esto es parte del bien que trae. Si reflexionamos en lo bueno y lo desafiante de estar al aire libre, creo que aprenderemos mucho acerca de Dios y de nosotros mismos”, sugiere Hammonds. “No siempre me gustó salir a caminar. Cuando era niño, pasé la mayor parte del tiempo reclamando cuando mis padres me sacaban a caminar en la naturaleza.

“Esto cambió cuando fui a la universidad. Empecé a apreciar la paz que se obtiene al estar en el bosque… Si no experimento esto por largo tiempo, se me hace difícil seguir haciendo lo que Dios me envió a hacer”.

Sea que la gente tenga afinidad o no con las actividades al aire libre, Hammonds anima a todos a que lo hagan. Nos dice: “Simplemente salgan con las menores expectativas que tengan. Escuchen lo que oyen y lo que no oyen. Interésense en los pequeños y grandes detalles de la creación al borde de los senderos, cosas como el musgo, las flores, las hojas, los árboles, las nubes y las cascadas. Aprecien las cosas que normalmente pasarían de largo. Creo que cuando usted está allá afuera, a solas consigo mismo, Dios se va a manifestar de maneras pequeñas y grandes.

Meditación: Respire y muévase con intención

“Al priorizar mi prácticas de yoga y meditación, con mi intención puesta en Dios, me acerco más cada vez que me muevo y respiro con propósito. Estas no son prácticas que podemos realizar por accidente. Las prácticas demandan intencionalidad, lo cual es la clave en cualquier relación”, dice Whitney Simpson, directora espiritual y autora de Holy Listening with Breath, Body and the Spirit.

“La única manera en que podemos sentirnos más cómodos con una práctica espiritual es practicándola… Estas prácticas se han convertido en sagradas en tanto ponga mi intención en quien me da vida y aliento cada día”, nos comparte.

Algunos sentirán que es abrumador tratar de realizar prácticas de meditación. Sin embargo, Simpson aconseja que “cuando hacemos nuestra la intención de acercarnos a nuestro Creador, casi toda práctica de reflexión puede convertirse en santa. Siempre exhorto a la gente a que empiecen donde están en lugar de establecer una elevada meta de lo que creen que debería ser una práctica espiritual. Priorice su tiempo con Dios y veamos qué crece.

“Recuerde que las temporadas cambian, así que las prácticas no tienen por qué lucir siempre igual. En esta estación, encuentro que una breve práctica vespertina de yoga y respiración antes de irme a la cama es algo realmente importante para relajarme, hablar con Dios y dormir bien. Encuentre una práctica y tiempo que funcione para usted, y sea constante. El tiempo usado para conectarse con Dios suma más que los minutos de la práctica”.

Música: Escuche la voz de Dios

“No se trata de sólo ser entretenido por la música, sino de guardar silencio y aprender a estar atento, lo cual requiere disciplina para crear el hábito”, comenta el Rev. James Howell, autor de of Unrevealed Until Its Season: A Lenten Journey with Hymns. “Los himnos en particular tienen una tremenda riqueza en sus letras, lo que sólo se capta leyendo, cantando y meditando lentamente”.

“Hace unos 20 años, una monja me sometió a varios exámenes de personalidad, tales como Myers Briggs, Enneagram y MMPI, para determinar qué tipo de espiritualidad funcionaba para mí. Me dijo que los libros devocionales populares me dejaban frio y aburrido. Eso es verdad”.

“Me dijo que según el tipo de personalidad que tengo, lo que causaría el impacto más grande en mí sería ser parte del cantar himnos congregacionales. Me encanta y me hace sentir más cerca de Dios que cualquier otra actividad espiritual. Es difícil encontrar esta experiencia de lunes a sábado, pero lo que hago es sentarme en mi piano para tocar himnos. Así consigo otro tiempo para sumergirme en la música”.

Pero si usted quiere abrazar la música como práctica espiritual, no se detenga en los himnos. Howell aconseja: “También me mueve en una forma profunda y espiritual el escuchar a Joni Mitchell, Brandi Carlile y a un montón de otros cantantes ‘seculares’. Y no nos olvidemos de una sonata de Beethoven, una Etude de Chopin o algo como Suite Peer Gynt de Grieg o un adagio de Barber. Todo esto me acerca mucho a Dios”.

Laura Buchanan trabaja para UMC.org  en Comunicaciones Metodistas Unidas, Nashville, Tennessee. Contáctese por email.

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